Palmaflor remontó y sometió (3-1) a Wilstermann en el Capriles y además de tomarse recuperarse de la goleada (4-1) encajada en La Paz ante The Strongest, se tomó revancha de la eliminación en Copa Sudamericana y ahondó la crisis del rojo que estrenaba a Diego Cagna en el banquillo.

Hubo un cambio de actitud en el lado del cuadro rojo, esa fuerza empujó al rival contra su pórtico en el primer tiempo y a sólo ocho minutos de iniciadas las acciones, se puso adelante con el gol del capitán Serginho con un disparo abajo con la pierna derecha desde fuera del área.

Después de quitarse la sorpresa de encima, el elenco de Quillacollo arrancó su trabajo ofensivo en una tarde inspirada de Vladimir Castellón y el armador argentino Ricardo Noir, quienes le tomaron el pulso al duelo y colocaron la balanza a favor del tractor.

El elenco de Leitao recién acertó a los 42 minutos cuando un zurdazo de Castellón fue a estrellarse al travesaño, Noir siguió la jugada y de primera remató con la izquierda para igualar las acciones.

Los aviadores volvieron a perderse en el terreno, las dudas empezaron a incrementarse y esa fue la señal para que Palmaflor retome el control del compromiso, primero haciéndose fuerte en el mediocampo para lanzarse con fuera hacia el pórtico de Rodrigo Banegas.

Castellón dejó la labor de asistencia para encargarse de la definición con la llegada del segundo tanto (72´) esquivando al arquero Banegas en una jugada rápida que agarró mal ubicado a los centrales (2-1).

La superioridad del tractor amarillo era evidente y Fernando Saldías aumentó la ventaja (3-1) a los 80´ con un remate desde fuera del área ante un rival que quedó partido y con Cagna cruzando los brazos en la banca sin encontrar la respuesta a los problemas.

Cagna tendrá poco tiempo para trabajar, porque el siguiente compromiso de Wilstermann será el jueves 6 de mayo contra Arsenal en Buenos Aires por la tercera fecha del grupo «C» de la Copa Sudamericana.