Foto: Prensa FBF

En contacto exclusivo con Futbolmanía, el director técnico de la selección boliviana, César Farías, se refirió al presente de la selección nacional en las eliminatorias mundialistas, a los retos de cara a los próximos partidos y a la nueva camada de jugadores, la que fue parte de su proceso desde el Preolímpico, que empieza a rendir frutos en la mayor. Esto fue lo más destacado de sus declaraciones:

La generación del preolímpico: “Hemos sumado seis puntos importantísimos, pero hay cosas para ilusionarse más, por ejemplo que por primera vez marcan gol con la selección mayor Ábrego, Fernández, Villarroel y Ramiro Vaca: la generación preolímpica, una generación llena de talento. Hay que mantener el equilibrio y la sensatez, seguir trabajando con ahínco y con lucha”.

La expulsión de Henry Vaca: “El fútbol es muy emocional, de eso se trata. A Henry lo notaba un poco distraído y lo vengo conversando con él, lo llamo y lo exijo. En el ímpetu y en ese deseo que él tiene, tiene que madurar. Henry está en deuda con el país, ahora va a tener que remarla duro para venir a la selección y en el momento que le toque va a tener que dar algo distinto”.

Un equipo trabajado: “Hay mucha gente que piensa que los partidos en la altura se ganan solamente doblando las bandas, pero si lo analizas bien (estos partidos) los hemos ganado por dentro, con orden, con fuerza, con presión más alta y fortaleciendo el núcleo, el corazón del equipo. Nosotros tenemos que darle sentido al equipo, estamos construyendo cohesión”.

Detrás de un nuevo reto: “Nosotros veníamos hablando internamente (de) que nos merecíamos un resultado así para entrar en confianza. El gol es como una fiesta. Somos una selección que contra el final cierra muy bien los partidos. (…) Ahora andamos atrás del reto de ganar un partido de visitantes. No es fácil, sabemos el nivel que hay en las Eliminatorias”.

Amistoso con El Salvador: “Son los riesgos para crecer, y yo estoy dispuesto a tomarlos. A lo mejor la gente no lo sabe, pero El Salvador está viviendo un buen momento futbolístico, tuvo una muy buena Copa Oro y juega bien, tiene muchas similitudes con el fútbol sudamericano. Nos va a servir para rodar. Analizaremos a quienes dejaremos en La Paz trabajando”.

Un futuro que promete: “Lo que me va a dejar más satisfacción el día que me toque irme es saber que dejamos una generación para tres premundiales. Si Bolivia no va a este Mundial, tenga la tranquilidad el boliviano de que va a empezar a ir mínimo a dos mundiales más, porque con esta generación, si la cuidan, va a pasar lo que pasó ayer muchas veces”.