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POR FIN JUGARON......

Y al final la pelota giró. No fue en Coquimbo ni en Santiago de Chile: el estadio Manuel Ferreira, propiedad de Olimpia, en Asunción, la sede de un partido que tuvo aristas de novela. 

Después de las marchas y contramarchas, Defensa y Justicia se enseñó con mejores intenciones, aunque el empate 0-0 dejó la llave abierta. El sábado, en Buenos Aires, el desquite y la definición por una plaza para la final del sábado 23 de enero, en el estadio Mario Alberto Kempes, de Córdoba.

Atrás quedaron los testeos en el aeropuerto Arturo Merino Benítez para Defensa y Justicia y los casos positivos de Covid-19 de Camacho, Pizzini y Delgado, aunque las contrapruebas dieron negativo; los dos últimos jugaron el segundo tiempo. La visita de miembros de la Secretaría Regional Ministerial de Salud de Santiago para que la delegación de 56 personas del club argentino no abandonara el hotel y cumplieran con el aislamiento. La presencia de carabineros en el búnker criollo. 

Un partido suspendido y una nota en la Conmebol con el pedido de los puntos de parte de los coquimbanos. El viaje de regreso del Halcón, aunque los tres futbolistas apuntados permanecieron en territorio chileno hasta el mismo día del juego. Un conflicto preexistente entre el Gobierno de Sebastián Piñera y la Conmebol -la mecha se encendió con la quita de la final de la Copa Libertadores de 2019- y que tuvo como rehenes a dos equipos que protagonizan una semifinal histórica.El escritorio le dio espacio al césped y antes de cumplirse los tres minutos, Coquimbo hizo estrellar la pelota en el travesaño y Defensa contestó con un remate de Brian Romero que no encontró el arco. Con esquemas espejados, las mayores conexiones que ensayó Defensa y Justicia hizo que se enseñara dominante, con una mayor posesión de la pelota.

Pero la tenencia no descubrió la contundencia: rompía el Halcón con su sello característicos, de triangulaciones que nacen en los pies de su arquero Unsain, pero le faltó justeza para desequilibrar; Romero, siempre al acecho, desperdició la situación más favorable, luego de una asistencia de Enzo Fernández: la definición del artillero se perdió por sobre el travesaño, ante el achique del arquero Matías Cano.Fernández y Larralde impusieron condiciones por el centro, mientras que Isnaldo resultó más desequilibrante que Rius, cuando Defensa y Justicia volcó los avances hacia las bandas. Siempre el Halcón se mostró incisivo ante un rival que jugó decididamente al contraataque, a la espera del error o el espacio que podía dejar el conjunto argentino.

Más cansancio y menos lucidez generó imprecisiones, un juego que aceptaba con gusto Coquimbo que en el enredo equiparaba. Con Hachen y Pizzini, Defensa intentó refrescar el ataque, aunque las ideas siguieron escaseando; Farfán, en el último minuto, a punto estuvo de desatar el nudo para los chilenos. El desenlace, sin goles, extendió la definición al sábado, donde solo uno de los dos quedará de pie.