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NO PUDIERON SER MÁS GOLES

Bolívar se impuso 2-1 a Lanús en la ida de 8vos de final de la Copa Sudamericana, en el estadio Hernando Siles de La Paz. El celeste pecó de ineficaz y tuvo de regalo un arbitraje en contra del brasileño Flavio de Souza y deberá viajar a Buenos Aires con una diferencia mínima, pero diferencia al fin.

Ni bien comenzó el partido, Bolívar sometió a su rival a un acoso como pocas veces se vio en el torneo continental, al minuto de juego nada más Diego Bejarano comenzaba a hacer figura al meta Lautaro Morales con un cabezazo colocado.

Roberto Fernández con otro frentazo venció a Morales, pero no contó con el colombiano Alexis Pérez, que despejó el balón sobre la línea de sentencia (16'). Con más de 15 lanzamientos de esquina, parecía que el gol celeste estaba al caer, pero el aluvión de los primeros minutos disminuyó hasta ser viento.

Lanús poco a poco fue manejando más el balón y el doble cinco formado por Quignon y Belmonte comenzaba a pesar y fue justamente Belmonte que enmudeció aún más, si eso era posible a un estadio vacío al conectar de cabeza un centro de Lautaro Acosta y anotar el primer gol del partido ante la pasividad de la defensa local (33').

La visita comenzó a creer podía y un remate de Quignon obligó a una esforzada estirada de Javier Rojas, pero el partido tuvo otro sacudón, ya que cuando peor estaba Bolívar llegó el empate con otro lanzamiento de esquina y un cabezazo (otro más) de Marcos Riquelme para empatar el partido y el festejo del delantero argentino dedicado a la dirigencia que aún no se decide en renovarle el contrato.

Con el empate y un celeste que aún no encuentra a Álvaro Rey como conductor y no tenía en su mejor nivel físico a Juan Carlos Arce, se apoyaba en Erwin Saavedra para complicar a Lanús, generando jugadas peligrosas como aquella que bien pudo ser penal y otro empujón a Jusino en el área grande que tampoco fue cobrada por el brasileño Souza, ni con ayuda del VAR.

Los últimos minutos de partido tuvieron de todo, con un celeste buscando con desesperación el desnivel y un granate que poco a poco quedaba más y más agazapado en torno a su meta Morales. Otro lanzamiento de esquina le permitió a Luis Haquin enjuagar algo su error ej el tanto visitante al conectar de cabeza un centro sorpresa de Saavedra para darle siquiera una ventaja a su plantel (86').

Con ventaja mínima, y en procura de incrementarla, Bolivar buscó otro gol y quedó en ventaja numérica tras la expulsión de Nicolás Di Plácido tras infracción a Anderson Cruz y quizá en la jugada más polémica de la noche, Vladimir Castellón conectaba un nuevo centro en el área chica y desataba el delirio de Wálter Flores y compañía en el banquillo celeste, pero ni el VAR pudo corroborar si el balón rebotó en el brazo izquierdo de Castellón o en el hombro, Souza hizo lo más fácil, gol anulado y continuemos.

Finalmente el 3er gol no llegó y Bolívar debe viajar a Buenos Aires con un inquietante 2-1 a favor, pero con la ilusión de que puede seguir avanzando en esta Copa Sudamericana, tan controvertida como polémica en general.