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EL TÉCNICO BUSCA AFIANZAR A JÓVENES PARA LA SELECCIÓN

La ‘era’ Farías y la difícil tarea de parar la pelota y mirar más allá del resultado, un total de 23 jugadores de la Sub 23 y 6 de la Sub 20 han entrado en las últimas dos convocatorias para la selección mayor.
En un país futbolero y que exige triunfos, es difícil parar la pelota por un instante para mirar más allá del resultado. Pero hay que intentarlo, porque hay aspectos que, aunque las derrotas suelen tapar, hoy resaltan en esta selección que comanda César Farías. Lo más llamativo es la apuesta por una camada de futbolistas Sub 23, y otros Sub 20, que comienzan a tener experiencia en estas siempre difíciles clasificatorias afianzando un proyecto de hoy y hacia el futuro que se ejecuta para el fútbol boliviano. La labor con ellos es exhaustiva.
Nadie más que Farías para estar convencido de que Bolivia puede llegar al Mundial pese al difícil inicio. Pero, ¿en qué radica esa confianza? En la ejecución de un proyecto que no solo busca afianzar a jóvenes en sus respectivos clubes, sino a exportarlos, a que eleven su nivel, a que vivan la experiencia internacional (algo que elevaría aún más su caché) y que sepan que, para mantenerse, es vital el rendimiento en la selección. “Los Sub 23 son la reserva para una eliminatoria tan larga y tan difícil”, suele decir.
En ese ejercicio de parar la pelota y mirar debajo de la superficie, hay números que resaltan por sí solos: en las dos primeras convocatorias para estas cuatro fechas de eliminatorias, Farías ocupó a 23 jugadores Sub 23 de los cuales 16 estuvieron en el Preolímpico jugado en Colombia en enero de este año. Entre esos 23 destacan tres jugadores Sub 20 que como Leonardo Zabala (18) -que llegó como sparring a Colombia- ya lograron debutaron con la mayor (nada menos que ante Brasil en Sao Paulo).
Para Farías y su cuerpo técnico no ha sido fácil, porque en este camino les han negado jugadores a sus convocatorias o se los han sacado en plena concentración (ambos por la crisis dirigencial), sin contar lo ya complicado que era trabajar en un país golpeado por la pandemia. Pese a ello se estuvo a un gol de avanzar a segunda fase en el Sub 23 y se vio buen nivel individual en los jóvenes que jugaron ante Brasil, Argentina y Ecuador. De los Sub 23 en solo tres partidos, Farías ya ocupó a 12 entre ellos dos Sub 20.
Ante Brasil fueron de entrada los Sub 23 José María Carrasco, César Menacho, Bruno Miranda, Antonio Bustamante y Fernando Saldías, mientras que Franz Gonzáles y Leo Zabala (18 años) ingresaron en el complemento. Contra Argentina, ya en La Paz estuvieron Carrasco desde el inicio y luego ingresaron Bustamante, Miranda y Nelson Orozco (20). En el último partido ante Ecuador, también en La Paz, fue el turno de los Sub 23 Roberto Carlos Fernández, Víctor Ábrego, Henry Vaca y Moisés Villarroel.
Hubo una planificación que se ejecutó antes de la cuarentena y que incluyó más de 800 horas con 100 días de observación a los jugadores, 264 sesiones entre ellas 144 de campo, 120 de fuerza y 29 partidos. Cuando el país se paralizó por el virus el trabajo del no se detuvo ya que hubo que zambullirse en lo digital resaltando las 108 sesiones de entrenamiento físico en 81 horas, 25 sesiones de conceptualización técnico táctica con 190 de contenidos, además de 20 sesiones sicológicas grupales e individuales.
Farías exigió entrega al máximo, al plantel y a su cuerpo técnico con 30 horas de trabajo semanales. A ello se agregó el contacto directo con cada uno de los convocables a través de mensajes y entregando más de 40 contenidos audivisuales. No ha sido fácil por lo irregular de la situación, pero el objetivo del técnico no se movió en procura de igualar el rendimiento de los jugadores a los parámetros internacionales que muy bien conoce. Clave es la parte psicológica trabajada muy de cerca por Manuel Llorens.
Luego de que asumió Fernando Costa como presidente de la FBF, hubo una conversación extensa sobre el trabajo que se viene haciendo con mucho foco en construir los cimientos “porque para que haya Juan y Pedro tiene que haber Juancito y Pedrito”, dijo. La muestra es que aprovechando el roce que da una Eliminatoria les dio chance a chicos de 20 como Leo Zabala, Ferddy Roca, Luis Demiquel, Nelson Orozco, Jaume Cuéllar y Kevin Salvatierra. Y a varios de ellos los llevará al Sudamericano de Colombia.

Ese es el legado que ha construido Farías y su cuerpo técnico pese a la situación difícil que se ha vivido en el país. Los jugadores saben en qué nivel llegaron y en qué nivel están hoy porque la evaluación ha sido constante e informada para que ellos también se desafíen. Para el técnico es más importante la ‘U’ de unidad que la ‘G’ de grupo y en todo este tiempo ha logrado una interacción plena con el plantel. Es difícil mirar debajo de la superficie, pero hay que intentarlo, solo así veremos lo que hoy se construye.