11202
120128024_4267432053271102_788864183239222544_n.jpg

VILOCO EN LOS CORAZONES GUALDINEGROS

En 1969, los medios escritos dieron cobertura extensa a lo ocurrido hace 51años en Viloco, pese a la dificultad de conseguir la noticia en tiempo real. Las notas de la tragedia ocuparon partes principales de los periódicos en un momento difícil en que Bolivia vivía un golpe de Estado. Al día siguiente del accidente solo se informaba de un avión en emergencia. Tres días después de la tragedia se confirmó la peor noticia.

"Tragedia aérea enluta a todo el deporte nacional”, titulaba El Diario en su edición del 29 de septiembre de 1969. Habían pasado tres días desde que el avión Douglas DC-6, matrícula CP.6998 del Lloyd Aéreo Boliviano se estrelló en la zona montañosa, denominada La Cancha, a 20 kilómetros de la población minera de Viloco (La Paz).

Aquel trágico 1969, los jugadores del Tigre que murieron fueron: Armando Angelacio, Hernán Andretta, Orlando Cáceres, Juan Iriondo, Jorge Durán, Julio Díaz, Héctor Marchetti, Ángel Porta, Jorge Tapia, Ernesto Villegas, Germán Alcázar, Eduardo Arrigó, Oswaldo Franco, Raúl Farfán, Óscar Flores y Diógenes Torrico; además del director técnico Eustaquio Ortuño, el gerente José Ayllón y el masajista Felipe Águila.

La información en aquel momento no hacía alusión a cuáles fueron las causas técnicas que llevaron a la aeronave a tal desenlace. No se aclaró jamás cuál fue el motivo que suscitó el accidente; sin embargo, durante años se especuló con dos posibilidades: la poca visibilidad que tenía el piloto a raíz de una intensa humareda y el sobrepeso de la nave.

Se da la circunstancia casual de que ese mismo día se produjo un golpe de Estado en el país. El general Alfredo Ovando Candia derrocó incruentamente al presidente constitucional Luis Adolfo Siles Salinas que en abril había sucedido a René Barrientos de quien era vicepresidente. La muerte trágica de Barrientos en un accidente de helicóptero en Cochabamba llevó a la primera magistratura a Siles, quien sólo pudo gobernar cinco meses.

El accidente aéreo dejó al Tigre completamente desarbolado. El club tuvo que luchar por su resurrección. Fue entonces cuando se probó su fortaleza y la grandeza de su historia. Estaba además al mando de la institución Rafael Mendoza Castellón, en plena juventud y con el temple para encarar tamaño desastre. Mendoza edificó a partir de la reconstrucción de la institución su leyenda, la del mejor presidente atigrado y uno de los grandes de la dirigencia del fútbol boliviano.

Tuvo mucho que ver en este trance tan particular el apoyo especial de Boca Juniors de la Argentina encabezado por Alberto J. Armando que apoyó a los atigrados con un partido de beneficio y con jugadores que dejaron huella como Romero y sobre todo Luis F. Zorro Bastida.

La contribución xeneixe marcó un hermanamiento entre ambos clubes que, en muchos sentidos, representan una hinchada y una filosofía muy parecida en cada uno de los dos países.

No se podía pensar siquiera en un vacío de tal magnitud. The Strongest era y es uno de los grandes del fútbol de Bolivia y un referente boliviano en América del Sur.

Nadie retaceó esfuerzos dentro de la nación para colaborar con el club caído en desgracia. Como resultado, no sólo se hizo un gran equipo, sino que surgió la infraestructura institucional del complejo de Achumani, quizás el mayor que haya hecho club alguno en Bolivia. Se escogió la cabeza de un Tigre en vez del escudo clásico que el nuevo elenco lució en esos años en el pecho y también se hizo popular el denominativo del Tigre de Achumani para referirse al elenco atigrado

Se creó un equipo de transición denominado Strongest Símbolo y sobre esa base es que nació una de las mejores escuadras atigradas de la historia.

El nuevo equipo ganó campeonatos y participó en la Libertadores con cracks como Juan Américo Díaz, Mario Pariente, Nilton Pinto, los citados Romero y Bastida, Luis Galarza, un inolvidable histórico como Rolando Perro Vargas, Isaac Maldonado y otros jugadores de valía.

A pesar de ese renacimiento, todos recordamos el accidente de Viloco como la mayor tragedia del fútbol boliviano y una de las mayores del fútbol internacional, a la que se suman catástrofes vividas, debido a accidentes aéreos, de equipos como Torino de Italia (1948), Manchester United de Inglaterra (1958), Green Cross de Chile (1961), Alianza Lima de Perú (1987), Selección de Zambia (1993) y el Chapecoense de Brasil (2016).