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Tigre derrota

El Tigre cayó ante Tucumán y el árbitro Bascuñán

The Strongest cayó luchando esta noche ante Atlético Tucumán (1-2), que tuvo la diosa fortuna de su parte y hasta la ayuda del árbitro mundialista Julio Bascuñán que no pitó al menos dos penales, el último bastante claro.

Si bien los atigrados fueron los que tuvieron la batuta del partido, a lo largo de casi todo el partido, cometieron algunos errores que también repercutieron en el resultado final. Los tucumanos se defendieron bastante bien, eso fue lo único bueno que hicieron, y con dos jugadas de contragolpe encontraron mal parada a la defensa atigrada, que pagó con goles en dos de las acciones. Además. El chileno Bascuñán les dio la mano en varias acciones cuando pitó en contra de los gualdinegros.

A los 12 minutos, un sorpresivo zapatazo de Nicolás Romat encontró mal parado al golero José Peñarrieta, que no obstante su esfuerzo no pudo impedir que el balón se introduzca en su arco.

Tras el tanto, los atigrados se fueron en busca del tanto hasta con furia, y lo encontraron a los 37 minutos mediante el colombiano Edis Ibarguen, quien con la espalda la mandó adentro. Con el empate parcial, terminó el primer tiempo sin ganadores ni perdedores.

En el segundo tiempo, los atigrados fueron al todo o nada, buscando el tanto del triunfo. Es así que comenzaron los ataques sucesivos y también los palos y el infortunio.

A los 72 minutos, Fernando Marteli estrelló el balón en el palo, cuando el golero Batalla estaba vencido. Un minuto después fue el turno de Bejarano, quien de cabeza empalmó también al palo. El relato de Gonzalo Cobo decía que el balón no quiere entrar en el arco de Tucumán y así fue, porque no entró en toda la noche. Porque a los 74 se produjo el segundo tanto del encuentro y a favor de los tucumanos que se quejan de la altura. Un balonazo largo encontró al atacante Melo de Tucumán que superó con su remate por encima de Peñarrieta, el balón pegó en el travesaño y de ahí fue al piso, donde encontró la cabeza de Toledo que la mandó adentro de manera inmerecida. Sucesivos remates furiosos de los atigrados no encontraron la red adversaria, y encima el árbitro chileno pareció parcializarse en favor de los argentinos. A los 94 no pitó un claro penal, porque la pelota pegó en la mano de un zaguero tucumano, tras un cabezazo de Escobar. No hubo tiempo para más, estaba claro de que el Tigre no iba a sumar esta noche y así fue. Los atigrados se quedan con 3, los mismos que el Tucumán que sumaron sus 3 primeras unidades.