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Chape.

Chapecoense no ha muerto

Una de las mayores tragedias en el mundo del fútbol. Hace un año, el Chapecoense estaba viajando a Medellín para disputar la ida de la final de la Copa Sudamericana contra el Atlético Nacional. El conjunto brasileño era un equipo modesto que había llegado a la cúspide del torneo tras una temporada espectacular. Sin embargo, el avión con el que iba el Chapecoense se quedó sin combustible a pocos kilómetros del aeropuerto de Medellín y la aeronave se estrelló. Murieron 71 de los 77 pasajeros por una negligencia de la compañía aérea boliviana LaMia. Los supervivientes fueron tres jugadores del combinado brasileño, un periodista y dos empleados de a bordo. 365 días después, el Chapecoense tiene una nueva vida.

Después del accidente, el conjunto brasileño sólo tenia dos jugadores a principios de 2017 y se tenía que rehacer un equipo entero. “Fue un año muy complicado para nosotros. Pero hemos conseguido el objetivo que era la permanencia en la Serie A (Primera División de Brasil) a falta de tres jornadas para finalizar el torneo”, ha explicado el jugador del Chapecoense Tulio de Melo en el programa El Larguero.

De los tres futbolistas supervivientes, Alan Ruschel es el único que ha vuelto a jugar al fútbol profesionalmente. Precisamente, volvió a jugar en el torneo Joan Gamper ante el FC Barcelona, uno de los equipos que más se implicó en la reconstrucción del Chapecoense. De hecho, el presidente del club brasileño aseguró hace unos meses que el Barça había sido el único equipo europeo que les había ayudado económicamente.

Además, Neto, otro de los supervivientes, pasó días en estado crítico y actualmente se entrena a diario para volver a pisar un terreno de juego. Neto espera volver a jugar al fútbol en 2018. Y por último, Jackson Follmann perdió la pierna derecha en la tragedia. Hace poco más de una semana, el Chapecoense colgó un vídeo en las redes sociales en el que Follmann volvía a atajar balones. Sin duda, estos tres jugadores son auténticos ejemplos de historias de superación.

También se salvaron el periodista Rafael Henzel, la azafata Ximena Suárez y el mecánico de aviones, Erwin Tumiri. Henzel fue el único de los 21 periodistas que salió del avión con vida y ahora continúa haciendo el seguimiento del equipo brasileño y escribió un libro acerca del accidente titulado “Vive como si cada día fuera el último”. Suárez dejó la profesión y ahora se dedica al mundo de la moda. Por último, Tumiri sigue dedicándose a la aeronáutica. (Texto: La Vanguardia)