El clásico en la vista de todos.

Se lanzan dardos antes del clásico

No fueron los jugadores quienes calentaron el clásico, en la previa del mismo, a menos de una semana del encuentro que esperan tanto celestes como atigrados.

Sino que fueron Beñat San José Gil, entrenador de Bolívar, y Freddy Téllez, directivo y actual secretario general de The Strongest.

El primer golpe lo lanzó el joven entrenador vasco, quien acusó a un equipo a tener ventaja, sin dar el nombre.  

Tras quejarse porque el año pasado no les quisieron reprogramar un encuentro por su encuentro internacional ante Atlético Nacional de Medellín, dijo que este año, se le dan muchas facilidades a otros, sin mencionar el nombre. “Ahora a otros equipos no solo les cambian la hora sino las fechas, sin duda que manejan  la Liga, está clarísimo, el año pasado lo hicieron y este año también; juegan los campeonatos internacionales con semanas libres, con cambio de fechas, eso es una obviedad, yo no digo que está manipulado sí digo que tienen el control total de hacer lo que quieran”, remarcó el entrenador celeste, cuyas declaraciones hicieron estallar las redes sociales.

La réplica no se dejó esperar, unos pensaban que iban a surgir de Achumani, de algún jugador, hasta Daniel Vaca dijo en torno al tema: “qué puedo decir, que digan lo que quieran, yo pienso solo en Oriente Petrolero”.

Y, fue el dirigente Freddy Téllez quien salió al frente para replicar al entrenador vasco, quien es objeto de comentarios por sus palabras en las conferencias de prensa celestes. “Lo que tiene que hacer es verificar si su trabajo lo está haciendo bien y no echar la culpa a terceros, esto es recurrente de él, de echar la culpa a la Liga, siendo que los responsables del fracaso de lo que le pasó el año pasado a su club, es netamente de ellos”. Dijo que en la Liga y por una normativa internacional, se les da prioridad en sus calendarios a los equipos que están participando en la competencia internacional.

Téllez remarcó que es falso todo lo que dijo Beñat, hoy y siempre y que no le debe echar la culpa a otros para justificar sus desaciertos.

Se calienta el clásico, que será decisivo para las aspiraciones de ambos.